Viña Tuelda fue fundada en 1998. Este año cristaliza un proyecto fruto de la tradición, del misterio y el arte. Nuestros abuelos y padres, labradores y herreros, herreros y comerciantes nos enseñaron, a la luz de una vela y escuchando el cocer de los cubillos, el valor de la paciencia y el saber hacer.
¿Lo de la tradición y el misterio? Sí, aún se puede visitar la bodega con caras y figuras extrañas que durante años cobijó clarete, amigos y forasteros. Dicen que el final de la bodega, en otros tiempos, conectaba con la iglesia del pueblo: y aún se cuentan historias de romanos, cristianos y monjes medievales... En 1998 todo esto se convierte en bodega y vino.