Viña Tuelda, perteneciente a la Ribera del Duero, y bajo la influencia del río Esgueva, nace con vocación de recuperar en el vino el espíritu castellano: autenticidad, fuerza, amor a la tierra, arte en el trabajo, palabra de hombres... Y queremos ser rebeldes, provocar al cielo, que siempre tuvo envidia del color y sabor de nuestro vino.
Y junto a la recuperación del espíritu castellano, nos anima el pensar en el vino como belleza y sensibilidad, para así completar lo que tradicionalmente ha faltado al castellano viejo.
Los viñedos de Viña Tuelda están influenciados no sólo por el Duero sino también por el río Esgueva, que tiene identidad femenina
(La Esgueva).